Prueba externa al final de la secundaria obligatoria

El pasado jueves estuve en Valladolid, en una formación sobre la metodología Singapur. Fueron dos jornadas muy interesantes, y una de las principales razones fue que los asistentes estaban divididos, casi a partes iguales, entre docentes de primaria y de secundaria. Uno de los temas de los que hablé fue la, desde mi punto de vista, excesiva complejidad técnica a la que sometemos a nuestros estudiantes durante la ESO. La imagen siguiente es la que suelo mostrar para explicar a qué me refiero.

A la izquierda tenemos una imagen tomada de uno de nuestros libros de 3º de la ESO, no importa cuál, estuvimos de acuerdo que son ejercicios estándar en ese curso. A la derecha, una imagen tomada del curso análogo, 3º de la secundaria obligatoria, de Singapur. Es verdad que el tema no es exactamente el mismo, pero es que la simplificación de potencias de fracciones algebraicas, como la que se muestra a la izquierda, simplemente no se puede encontrar en los libros de Singapur. Un detalle adicional es que el libro de Singapur corresponde a la “vía académica”. Al final de primaria ya hay una separación de alumnos (por lo que he leído, alrededor del 15% son dirigidos, al terminar la primaria – de 6 años, como la nuestra – a la vía que aquí llamaríamos formación profesional). Quede claro: esta separación no me gusta. Lo único que digo es que allí, en la vía académica, las matemáticas obligatorias son mucho menos técnicas que las nuestras, con nuestra educación de diseño comprensivo. Este énfasis en técnicas complicadas es, desde mi punto de vista, responsable de dos de nuestros problemas más importantes con las matemáticas en la secundaria:

  1. el problema del fracaso escolar y el abandono temprano.
  2. la aversión a las matemáticas que desarrollan una cantidad relevante de nuestros estudiantes.

A la vista de la imagen anterior casi siempre surge la pregunta de ¿qué estudian, entonces, en la secundaria de Singapur? Creo que una buena forma de contestar es enseñar la prueba externa correspondiente. Aclaración preventiva: no pretendo entrar en el debate sobre pruebas externas sí o no, solo digo que me parece una buena forma de mostrar qué matemáticas estudian, con qué profundidad, y con qué orientación. Ya dediqué entradas a las pruebas al final de primaria (1) y (2), y la análoga a nuestra “selectividad”, de manera que la que quedaba pendiente es la correspondiente al final de la secundaria obligatoria.

La “ESO” de Singapur tiene una estructura diferente a la nuestra, y para contextualizar la prueba voy a tratar de explicarla. La primera opción de un estudiante es si tomar la “vía Express” o la “normal”. El punto de llegada es el mismo, pero en la primera opción se llega en 4 cursos, mientras que en la segunda se llega en 5. No tengo datos sobre cuántos alumnos toman cada una. En esos cursos tienen una asignatura de matemáticas, obligatoria, y en los cursos finales aparece una asignatura “Additional Mathematics”, dirigida a los que serán estudiantes de ciencias y carreras técnicas. El ejemplo anterior corresponde a la asignatura general, y las diferencias quedarán más claras en las pruebas externas que luego enlazo. Este diseño se corresponde con un lema que les leí en algún sitio, y que me parece que merece, al menos, una reflexión: “matemáticas para todos, más matemáticas para algunos”. No tengo datos sobre cuántos alumnos cursan esas “matemáticas adicionales”, y me encantaría tenerlos, porque como podréis ver si echáis un vistazo a la prueba externa correspondiente el nivel es “llamativo”.

Por último, al terminar esta etapa hay dos pruebas externas, el “N-level” y el “O-level”. La “N” viene de “normal” y la “O” de “ordinario”, así que el nombre no clarifica mucho. Lo que sí queda claro al verlas es que la dificultad del nivel “O” es mayor que la del nivel “N” y por lo que he leído parece que el N-level es la prueba que hacen los estudiantes que dejan en ese momento la formación de la vía académica, mientras que el O-level es el necesario para los que quieren cursar el análogo a nuestro Bachillerato.

Un último comentario: hay una lista oficial de las fórmulas que se pueden usar en el examen (y que proporcional al alumno en papel, lo que es toda una declaración sobre el lugar de la memorización en su enseñanza-aprendizaje de las matemáticas) y hay también una lista de las calculadoras que se pueden usar.

Las dos pruebas tienen la misma estructura, dos partes. La primera, de dos horas, la segunda, de dos horas y media. Aquí están:

Si algún lector quiere información adicional, estos son los enlaces a los documentos que regulan estas pruebas: Mathematics, Additional Mathematics.

Un último comentario: pueden parecer pruebas de otro planeta, lo sé. Pero creo que cualquier paso que nos moviera en esa dirección sería positivo, porque me parece que estamos bastante desorientados en el tema de qué es la competencia matemática. Personalmente, me parece que muestra mucha más competencia matemática un alumno que supera una de las pruebas que he mostrado que otro que supera una prueba como las que nos presentan como “evaluación de la competencia matemática“.

Un último añadido: si algún voluntario puede traducir estos exámenes, para ayudar a su difusión, sería estupendo. Se podrían poner también aquí. Yo no voy a tener tiempo para ello. ¿Qué tal un proyecto en ShareLaTeX para hacerlo entre varios?

Añadido el 3 de diciembre: un amable lector del blog ha sido realmente rápido traduciendo las pruebas, y las ha puesto a nuestra disposición en los comentarios. Añado aquí el enlace, para que sea más visible: https://goo.gl/5Eqw5t

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