¿En qué manos estamos/hemos estado?

Esta mañana he escuchado una muestra clara de anumerismo en boca de una persona que mandó mucho, y durante muchos años, en nuestro país. Han entrevistado a Felipe González, en la cadena ser, y hablando del desarrollo de Andalucía, ha repetido por dos veces el siguiente argumento: si una cantidad es mucho más pequeña que otra, aunque crezca más, no alcanzará a la mayor, porque la mayor crece sobre una base que ya es mucho mayor …

Lo siento, no puedo conceder el beneficio de la confusión, porque lo dice dos veces, de forma muy “didáctica”. Minutos 8’40” y 17’20” de este audio.

Ya sé que no tiene formación matemática pero, ¿nadie de los que tuvo alrededor todos los años en el gobierno le pudo explicar que si algo vale la mitad que otra cantidad, la pequeña crece el 2,5% anual, y la mayor crece el 1,5% anual, se igualan al cabo de (aproximadamente) 70 años?

 

En la DGT no saben matemáticas …

Esta mañana todavía me estaba despertando cuando he oído un anuncio de la DGT, diciendo que en un campo de fútbol cabe mucha gente, “por lo menos dos o tres mil personas”. Y claro, incluso medio dormido ha saltado la alarma.

Veamos, un campo de fútbol mide aproximadamente 100 m de largo por 60-70 de ancho, es decir, su área es aproximadamente 6000 ó 7000 metros cuadrados. Sin apretarse, haciendo la estimación usual de las manifestaciones, de 4 personas por metro cuadrado, la cifra que sale está en el entorno de las 25000 personas. Vamos, un orden de magnitud más que lo que dice el anuncio. ¿De verdad que estos profundos cálculos no están al alcance de ninguna de las personas por las que ha pasado esa cuña publicitaria?

¿En cuánto se queda este libro?

No sé si os ha pasado lo mismo, pero hoy he estado unos minutos en una librería y he escuchado un par de veces la pregunta. Naturalmente (para los lectores de fuera, hoy ha sido el día del libro y cada vez está más extendida la costumbre) el libro estaba rebajado un 10%. ¿Cuánta “gente de la calle” no es capaz de calcular el nuevo precio si hacemos una rebaja del 10%? Desde mi punto de vista, el análogo en “letras” sería calificado claramente de síntoma de analfabetismo.

Pero puestos a reflexionar sobre las causas, me parece evidente que el origen es la forma de abordar los problemas de porcentajes. Por lo que detecto en mis estudiantes de magisterio, la forma más extendida (en muchos casos, la única) es la consabida regla de tres. Por supuesto, si hay que recurrir a una regla de tres para calcular el 10% de algo, es perfectamente natural que el cálculo no esté al alcance del comprador medio. Estamos antre otra indicación más de lo útil que sería insistir en el cálculo mental, pensado o reflexivo. Por cierto, se me ha ocurrido otro nombre que sería ahora mi voto, aunque no pretendo entrar de nuevo en la discusión semántica: cálculo natural.