Hipónimos e hiperónimos

Somos el país de la taxonomía, nos encanta dar nombres, clasificar, y luego poder pedir a nuestros alumnos que memoricen todo lo que se nos ocurra. Resulta simplemente kafkiano que, en un descanso de una lectura de un Trabajo Fin de Grado, en el que compruebas una vez más que muchos de nuestros graduados tienen serios problemas para expresarse con una mínima corrección, puedas escuchar a tu hija, que cursa 1º de Bachillerato, que está estudiando un examen de lengua, y está repasando los sustantivos hipónimos e hiperónimos.
Simplemente, estamos locos.